Aprendé, jugá, mejorá y compartí el camino con otros ajedrecistas. Tres planes para que decidas cuál es mejor para vos en este momento.
Soy Thomas Robirosa, de San Antonio de Areco. Empecé a competir a los 11 años, en torneos del Gran Prix de Buenos Aires, los Torneos Bonaerenses y los Juegos Nacionales, donde salí campeón en 2007 y 2009.
Durante años clasifiqué a finales provinciales y al "Master" del Gran Prix del Oeste. A lo largo de mis años de competición tuve la oportunidad de enfrentarme a distintas figuras reconocidas del ajedrez: Maestros FIDE, Maestros Internacionales y Grandes Maestros. Una experiencia superlativa en mi desarrollo como jugador.
Comencé a enseñar desde muy joven y pude ejercer la docencia en múltiples instituciones: la Municipalidad de San Antonio de Areco —donde enseñé en más de 10 escuelas a aproximadamente 500 chicos—, la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, la Universidad de Palermo y la Sociedad Hebraica Argentina.
Hoy en día encuentro mi pasión en enseñar ajedrez y utilizarlo como una plataforma de comunicación para potenciar a las personas y generar comunidades con intereses en común.
El ajedrez es mi base, pero no mi única herramienta. Lo que enseño se nutre de cuatro formaciones que me dieron lentes distintos para mirar la misma pregunta: ¿cómo decidimos mejor?
El ajedrez no es solo un juego. Es uno de los entrenamientos más completos para tomar decisiones bajo presión. Cada partida es un laboratorio de pensamiento que se transfiere al trabajo, los proyectos y la vida.
Cada movimiento es una elección con información incompleta y tiempo limitado. Como en el trabajo, como en la vida.
El reloj de ajedrez es la lección más dura de productividad. Te obliga a saber cuándo pensar profundo y cuándo confiar en tu intuición.
Analizar una partida perdida es el mejor ejercicio de retrospectiva. Aprender del error sin culparse es una habilidad transferible a cualquier área.
Cada apertura es una apuesta sobre el futuro. El ajedrez te entrena a sostener un plan mientras se adapta a lo que el rival propone.
Desde el que recién arranca hasta el que busca un acompañamiento personal. Todos los planes son suscripción mensual y se pagan online con Mercado Pago.
Para empezar, jugar más y estar cerca del ajedrez.
Para quien quiere mejorar en serio, con método.
Acompañamiento personal con seguimiento individual.
Suscripción mensual recurrente por Mercado Pago. Se renueva automáticamente cada mes y la podés cancelar cuando quieras desde tu cuenta.
Cada semana, una clase grupal en Zoom sobre temas concretos: aperturas, estrategia, finales y análisis de partidas. Queda grabada en el Drive.
Acceso permanente a PDFs, partidas comentadas, videos y material que armé durante años. Va creciendo cada mes.
Cada día, un problema nuevo en el grupo de WhatsApp, con su solución y concepto explicado al día siguiente.
Un torneo mensual exclusivo para alumnos en Lichess o Chess.com, con tabla de posiciones y premios.
Canales separados por nivel y edad. Consultas, charlas, dudas y compañía 24/7. La comunidad es el corazón del proyecto.
Mandás tus partidas y las analizamos en clase grupal. En el Plan Maestría, análisis personalizado en video o texto.
Escuela Robi enseña a jugar y a decidir mejor a través del ajedrez. Pero hay un camino más allá: el de los que ya juegan y quieren convertir el ajedrez en su oficio.
Para eso existe Ajedrez Argentina: un programa que forma instructores con metodología propia, salida laboral concreta y red federal de profesionales que enseñan en todo el país.
Conocer Ajedrez Argentina →Las mejores decisiones se entrenan. Elegí tu plan y entrá a la comunidad.
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